Líderes al rescate
Preparándonos para el después
La pandemia cobrará vidas y empresas por el cierre de operaciones, esto obliga a transformar radicalmente el liderazgo. Los líderes están obligados a analizar desde cada lugar la próxima normalidad, el después del Covid-19.
Se avecina necesariamente una reestructuración en lo económico y social, esto pone en acción la forma de pensar de los líderes y empezar a dar respuestas a preguntas como: ¿Qué deben hacer?, ¿Cómo deben cambiar?, ¿Qué habilidades deberán desarrollar?
Les planteo puntos a considerar hacia la nueva normalidad
- Tomar decisión y definir posición firme en el transcurso de la salida de la pandemia, atendiendo las dificultades a corto plazo, sin dejar de ver el mediano y el largo plazo.
- Comunicar de manera efectiva, cerciorándose que a pesar de la incertidumbre del día a día hacia la salida, no se altere el sentido central de la decisión tomada.
- Comenzar con la primera etapa, la necesidad de determinar la escala, el ritmo y la profundidad de acción requeridos en todos los órdenes.
- La capacidad por excelencia a poner en valor es la resiliencia, la disminución en la actividad económica profundizada por el contexto actual y otros desafíos anteriores al Covid-19 requieren desarrollar la resiliencia. Los líderes de los sectores público, privado y social deberán tomar decisiones difíciles que equilibren la sostenibilidad económica y social.
- La crisis revelará no solo vulnerabilidades sino también oportunidades para mejorar el desempeño de las empresas. En crisis se presentan tres escenarios temporales que los líderes deben considerar y asignar recursos.
Responder: afrontar la situación actual y gestionar la continuidad.
Recuperarse: aprender de la experiencia y conseguir emerger más fuertes.
Prosperar: prepararse y dar forma a su nueva realidad.
- Las instituciones que se reinventen para aprovechar al máximo una mejor visión y previsión, a medida que evolucionan las preferencias, tendrán un éxito desproporcionado. (Ej.: la modificación acelerada del comportamiento del consumidor para siempre).
Lo más importante es comenzar a conformar un equipo de planeación adelantado, que ayudará a tomar acciones prontas para la siguiente etapa, tener un pensamiento diferente y diseñar un plan estratégico de crisis-acción para guiar y aclarar la toma de decisiones.
Con el enfoque adecuado, esta crisis puede convertirse en una oportunidad para avanzar, crear valor añadido y generar un impacto social positivo.
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